Los grandes creadores saben reservarse para aquellos momentos que precisan de un tratamiento especial. Es entonces cuando vuelcan toda su creatividad, rompiendo con la férrea pero efectiva trama de viñetas e invaden la página, y la someten a su instinto creativo. Todo vale, todo está permitido, sin reglas preestablecidas. Pero solo los mejores pasan la prueba, no es fácil superarla.
ANDRÉ JUILLARD










































