
Ha fallecido Rotebor. No se me dan estas cosas. Pero ¿a quien se le dan? Hace poco contacté con el, pero me dijo que andaba pachucho, que no era nada, pero no podía escanear como antes. Jesús se ha puesto en contacto con su mujer. Hace ya un mes que nos dejó.
Su despedida de mi blog fue como siempre, cordial y cariñosa, cargado de experiencia. Me dejó un regalo inestimable, el escaneo de la edición original de Ticonderoga. Cuando nos escribiamos siempre se despedía igual, saludos transoceánicos.
Nos unió una pasión común, el comic.
Hasta siempre amigo Rotebor.